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Job 12
Lee, medita y acompaña la Palabra de Dios en una página sencilla. RV1909 S.
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Job 12
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Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría.
También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto?
Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido.
Aquel cuyos pies van á resbalar, [es como] una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras.
Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á Dios viven seguros; en cuyas manos él ha puesto [cuanto tienen].
Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán:
O habla á la tierra, que ella te enseñará; los peces de la mar te [lo] declararán también.
¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?
En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.
Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas.
En los viejos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia.
Con Dios está la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia.
He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.
He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán; él las enviará, y destruirán la tierra.
Con él está la fortaleza y la existencia; suyo es el que yerra, y el que hace errar.
El hace andar á los consejeros desnudos [de consejo], y hace enloquecer á los jueces.
El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos.
El lleva despojados á los príncipes, y trastorna á los poderosos.
El impide el labio á los que dicen verdad, y quita á los ancianos el consejo.
El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados.
El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte.
El multiplica las gentes, y él las destruye: él esparce las gentes, y las torna á recoger.
El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino:
Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.
