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Job 31

Lee, medita y acompaña la Palabra de Dios en una página sencilla. RV1909 S.

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Job 31

RV1909 S | 40 versículos

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HICE pacto con mis ojos: ¿cómo pues había yo de pensar en virgen?

Porque ¿qué galardón [me daría] de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente de las alturas?

¿No hay quebrantamiento para el impío, y extrañamiento para los que obran iniquidad?

¿No ve él mis caminos, y cuenta todos mis pasos?

Si anduve con mentira, y si mi pie se apresuró á engaño,

Péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi integridad.

Si mis pasos se apartaron del camino, y si mi corazón se fué tras mis ojos, y si algo se apegó á mis manos,

Siembre yo, y otro coma, y mis verduras sean arrancadas.

Si fué mi corazón engañado acerca de mujer, y si estuve acechando á la puerta de mi prójimo:

Muela para otro mi mujer, y sobre ella otros se encorven.

Porque es maldad é iniquidad, que han de castigar los jueces.

Porque es fuego que devoraría hasta el sepulcro, y desarraigaría toda mi hacienda.

Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, cuando ellos pleitearan conmigo,

¿Qué haría yo cuando Dios se levantase? y cuando él visitara, ¿qué le respondería yo?

El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿y no nos dispuso uno mismo en la matriz?

Si estorbé el contento de los pobres, é hice desfallecer los ojos de la viuda;

Y si comí mi bocado solo, y no comió de él el huérfano;

(Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)

Si he visto que pereciera alguno sin vestido, y al menesteroso sin cobertura;

Si no me bendijeron sus lomos, y del vellón de mis ovejas se calentaron;

Si alcé contra el huérfano mi mano, aunque viese que me ayudarían en la puerta;

Mi espalda se caiga de mi hombro, y mi brazo sea quebrado de mi canilla.

Porque temí el castigo de Dios, contra cuya alteza yo no tendría poder.

Si puse en oro mi esperanza, y dije al oro: Mi confianza [eres] tú;

Si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, y de que mi mano hallase mucho;

Si he mirado al sol cuando resplandecía, y á la luna cuando iba hermosa,

Y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano:

Esto también fuera maldad juzgada; porque habría negado al Dios soberano.

Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;

(Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)

Cuando mis domésticos decían: ¡Quién nos diese de su carne! nunca nos hartaríamos.

El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante.

Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;

Porque quebrantaba á la gran multitud, y el menosprecio de las familias me atemorizó, y callé, y no salí de mi puerta:

¡Quién me diera quien me oyese! He aquí mi impresión [es] que el Omnipotente testificaría por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso.

Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, y me lo ataría en lugar de corona.

Yo le contaría el número de mis pasos, y como príncipe me llegaría á él.

Si mi tierra clama contra mí, y lloran todos sus surcos;

Si comí su sustancia sin dinero, ó afligí el alma de sus dueños;

En lugar de trigo me nazcan abrojos, y espinas en lugar de cebada. Acábanse las palabras de Job.