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Salmos 106
Lee, medita y acompaña la Palabra de Dios en una página sencilla. RV1909 S.
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Salmos 106
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ALELUYA. Alabad á Jehová, porque es bueno; porque para siempre [es] su misericordia.
¿Quién expresará las valentías de Jehová? ¿[quién] contará sus alabanzas?
Dichosos los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.
Acuérdate de mí, oh Jehová, según [tu] benevolencia para con tu pueblo: visítame con tu salud;
Para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad.
Pecamos con nuestros padres, hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; sino que se rebelaron junto á la mar, en el mar Bermejo.
Salvólos empero por amor de su nombre, para hacer notoria su fortaleza.
Y reprendió al mar Bermejo, y secólo; é hízoles ir por el abismo, como por un desierto.
Y salvólos de mano del enemigo, y rescatólos de mano del adversario.
Y cubrieron las aguas á sus enemigos: no quedó uno de ellos.
Entonces creyeron á sus palabras, y cantaron su alabanza.
Apresuráronse, olvidáronse de sus obras; no esperaron en su consejo.
Y desearon con ansia en el desierto; y tentaron á Dios en la soledad.
Y él les dió lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas.
Tomaron después celo contra Moisés en el campo, [y] contra Aarón el santo de Jehová.
Abrióse la tierra, y tragó á Dathán, y cubrió la compañía de Abiram.
Y encendióse el fuego en su junta; la llama quemó los impíos.
Hicieron becerro en Horeb, y encorváronse á un vaciadizo.
Así trocaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba.
Olvidaron al Dios de su salud, que había hecho grandezas en Egipto;
Maravillas en la tierra de Châm, cosas formidables sobre el mar Bermejo.
Y trató de destruirlos, á no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, á fin de apartar su ira, para que no [los] destruyese.
Empero aborrecieron la tierra deseable: no creyeron á su palabra;
Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.
Por lo que alzó su mano á ellos, en orden á postrarlos en el desierto,
Y humillar su simiente entre las gentes, y esparcirlos por las tierras.
Allegáronse asimismo á Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos.
Y ensañaron [á Dios] con sus obras, y desarrollóse la mortandad en ellos.
Entonces se levantó Phinees, é hizo juicio; y se detuvo la plaga.
Y fuéle contado á justicia de generación en generación para siempre.
También le irritaron en las aguas de Meriba: é hizo mal á Moisés por causa de ellos;
Porque hicieron se rebelase su espíritu, como lo expresó con sus labios.
No destruyeron los pueblos que Jehová les dijo;
Antes se mezclaron con las gentes, y aprendieron sus obras,
Y sirvieron á sus ídolos; los cuales les fueron por ruina.
Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios;
Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron á los ídolos de Canaán: y la tierra fué contaminada con sangre.
Contamináronse así con sus obras, y fornicaron con sus hechos.
Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, y abominó su heredad:
Y entrególos en poder de las gentes, y enseñoreáronse de ellos los que los aborrecían.
Y sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano.
Muchas veces los libró; mas ellos se rebelaron á su consejo, y fueron humillados por su maldad.
El con todo, miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor:
Y acordábase de su pacto con ellos, y arrepentíase conforme á la muchedumbre de sus miseraciones.
Hizo asimismo tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y júntanos de entre las gentes, para que loemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas.
Bendito Jehová Dios de Israel, desde el siglo y hasta el siglo: y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.
