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Salmos 38

Lee, medita y acompaña la Palabra de Dios en una página sencilla. RV1909 S.

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Salmos 38

RV1909 S | 22 versículos

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Salmo de David, para recordar. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.

Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.

No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.

Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.

Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.

Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.

Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.

Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo á causa de la conmoción de mi corazón.

Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.

Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.

Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos.

Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y meditaban fraudes todo el día.

Mas yo, como [si fuera] sordo, no oía; [y estaba] como un mudo, [que] no abre su boca.

Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.

Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.

Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.

Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.

Por tanto denunciaré mi maldad; congojaréme por mi pecado.

Porque mis enemigos están vivos [y] fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:

Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.

Apresúrate á ayudarme, oh Señor, mi salud.