Lee, medita y acompaña la Palabra de Dios en una página sencilla. RV1909 S.
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Salmos 63
RV1909 S | 11 versículos
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Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas;
Para ver tu fortaleza y tu gloria, así como te he mirado en el santuario.
Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán.
Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos.
Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de júbilo te alabará mi boca,
Cuando me acordaré de ti en mi lecho, [cuando] meditaré de ti en las velas de la noche.
Porque has sido mi socorro; y [así] en la sombra de tus alas me regocijaré.
Está mi alma apegada á ti: tu diestra me ha sostenido.
Mas los que para destrucción buscaron mi alma, caerán en los sitios bajos de la tierra.
Destruiránlos á filo de espada; serán porción de las zorras.
Empero el rey se alegrará en Dios; será alabado cualquiera que por él jura: porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.