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Job 36

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Job 36

RVG | 33 versículos

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Y añadió Eliú, y dijo:

Espérame un poco, y te enseñaré; porque todavía tengo razones de parte de Dios.

Traeré mi conocimiento desde lejos, y atribuiré justicia a mi Hacedor.

Porque de cierto no [son] falsas mis palabras; el que es perfecto en conocimiento [está] contigo.

He aquí que Dios es poderoso, mas no desestima a nadie; es poderoso en fuerza [y] sabiduría.

No otorgará vida al impío, y a los pobres dará su derecho.

No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, y serán exaltados.

Y si estuvieren aprisionados en grillos, y atrapados en cuerdas de aflicción,

entonces Él les mostrará la obra de ellos, y que prevalecieron sus transgresiones.

Él abre además el oído de ellos para la corrección, y les manda que se conviertan de la iniquidad.

Si obedecen y le sirven, acabarán sus días en prosperidad, y sus años en contentamiento.

Pero si no obedecen, serán pasados a espada, y perecerán sin conocimiento.

Mas los hipócritas de corazón acumulan ira, y no clamarán cuando Él los ate.

Mueren en su juventud, y su vida [está] entre los inmundos.

Él libra al pobre en su aflicción, y en la opresión abre sus oídos.

Asimismo te apartará de la boca de la angustia a lugar espacioso, libre de todo apuro; y te aderezará mesa llena de grosura.

Mas tú has llenado el juicio del impío, en vez de sustentar el juicio y la justicia.

Por lo cual teme que en su ira no te quite con golpe, el cual no puedas apartar de ti con gran rescate.

¿Estimará Él tus riquezas? [No], ni el oro, ni todas las fuerzas del poder.

No anheles la noche, en que desaparecen los pueblos de su lugar.

Guárdate, no [te] vuelvas a la iniquidad; pues esta escogiste más bien que la aflicción.

He aquí que Dios es excelso en su poder; ¿Qué enseñador semejante a Él?

¿Quién le ha prescrito su camino? ¿Y quién le dirá: Has hecho iniquidad?

Acuérdate de engrandecer su obra, la cual contemplan los hombres.

Los hombres todos la ven; la mira el hombre de lejos.

He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos; ni se puede rastrear el número de sus años.

Él reduce las gotas de las aguas, al derramarse la lluvia según el vapor;

La cual destilan las nubes, goteando en abundancia sobre los hombres.

¿Quién podrá comprender la extensión de las nubes, y el sonido estrepitoso de su tabernáculo?

He aquí que sobre él extiende su luz, y cobija con ella las profundidades del mar.

Bien que por esos medios Él juzga a los pueblos; Él da sustento en abundancia.

Con las nubes encubre la luz, y le manda no brillar, interponiendo aquéllas.

En cuanto a ella el trueno lo muestra, también el ganado en cuanto al vapor.