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Levítico 22

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Levítico 22

RVG | 33 versículos

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Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

Di a Aarón y a sus hijos, que se abstengan de las cosas santas de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre [en] [lo] [que] ellos me santifican: Yo [soy] Jehová.

Diles: Todo varón de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que se acercare a las cosas santas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, de delante de mí será cortada su alma: Yo [soy] Jehová.

Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas santas hasta que esté limpio; y el que tocare cualquiera cosa inmunda por contacto de cadáver, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen;

o el varón que hubiere tocado cualquier animal por el cual será inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya;

el alma que lo tocare, será inmunda hasta la tarde, y no comerá de las cosas santas a menos que haya lavado su carne con agua.

Y cuando el sol se pusiere, será limpio; y después comerá las cosas santas, porque su pan [es].

Mortecino ni despedazado [por] [fiera] no comerá, contaminándose en ello: Yo [soy] Jehová.

Guarden, pues, mi ordenanza, y no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanaren: Yo Jehová que los santifico.

Ningún extraño comerá cosa santa; el huésped del sacerdote, ni el jornalero, no comerá cosa santa.

Mas si el sacerdote comprare un alma con su dinero, esta comerá de ella, y el nacido en su casa; estos comerán de su alimento.

Si la hija del sacerdote también se [casare] con varón extraño, ella no comerá de la ofrenda de las cosas santas.

Pero si la hija del sacerdote fuere viuda, o repudiada, y no tuviere hijos, y se hubiere vuelto a la casa de su padre, como en su juventud, podrá comer del pan de su padre; pero ningún extraño comerá de él.

Y el que por yerro comiere cosa santa, añadirá a ella una quinta [parte], y [la] dará al sacerdote con la cosa santa.

No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová:

Y no les harán llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos; porque yo Jehová soy el que los santifico.

Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos sus votos, y por todas sus ofrendas voluntarias que ofrecieren a Jehová en holocausto;

De vuestra voluntad [ofreceréis] macho sin defecto de entre las vacas, de entre los corderos, o de entre las cabras.

Ninguna cosa en que haya falta ofreceréis, porque no será acepto por vosotros.

Y cualquiera que ofreciere sacrificio de ofrenda de paz a Jehová para cumplir [su] voto, u ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, ha de ser perfecto para ser acepto; no habrá falta en él.

Ciego, o perniquebrado, o mutilado, o verrugoso, o sarnoso o roñoso, no ofreceréis estos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.

Buey o carnero que tenga de más o de menos, podrás ofrecer [por] ofrenda voluntaria; mas por voto no será acepto.

No ofreceréis a Jehová aquello que esté herido, dañado, desgarrado o cortado, ni en vuestra tierra lo haréis.

Y de mano de hijo de extranjero no ofreceréis el pan de vuestro Dios de todas estas cosas; porque su corrupción está en ellas: hay en ellas falta, no se os aceptarán.

Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

El buey, o el cordero, o la cabra, cuando naciere, siete días estará mamando de su madre: mas desde el octavo día en adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido a Jehová.

Y [sea] vaca u oveja, no degollaréis a ella y su cría en un mismo día.

Y cuando ofreciereis sacrificio de acción de gracias a Jehová, voluntariamente lo sacrificaréis.

En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día: Yo [soy] Jehová.

Guardad, pues, mis mandamientos, y ponedlos por obra: Yo [soy] Jehová.

Y no amancilléis mi santo nombre, y yo me santificaré en medio de los hijos de Israel: Yo [soy] Jehová que os santifico;

que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo [soy] Jehová.