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Salmos 106

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Salmos 106

RVG | 48 versículos

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Alabad a Jehová, Dad gracias a Jehová porque [Él] [es] bueno; porque para siempre es su misericordia.

¿Quién expresará las proezas de Jehová? ¿[Quién] contará sus alabanzas?

Dichosos los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.

Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia [para] [con] tu pueblo: Visítame con tu salvación;

Para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad.

Pecamos como nuestros padres, hicimos iniquidad, hicimos impiedad.

Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; sino que se rebelaron junto al mar, en el Mar Rojo.

No obstante, Él los salvó por amor a su nombre, para hacer notoria su fortaleza.

Y reprendió al Mar Rojo, y lo secó; y les llevó por el abismo, como por un desierto.

Y los salvó de la mano del que [los] aborrecía, y los redimió de la mano del enemigo.

Cubrieron las aguas a sus enemigos; no quedó ni uno de ellos.

Entonces creyeron a sus palabras, y cantaron su alabanza.

[Pero] pronto se olvidaron de sus obras; no esperaron su consejo.

Y ardieron de deseo en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad.

Y Él les dio lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas.

Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, y de Aarón, el santo de Jehová.

Se abrió la tierra, y tragó a Datán, y cubrió la compañía de Abiram.

Y se encendió el fuego en su compañía; la llama quemó a los impíos.

Hicieron un becerro en Horeb, y adoraron una imagen de fundición.

Así cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba.

Se olvidaron de Dios su Salvador, que había hecho grandezas en Egipto;

Obras maravillosas en la tierra de Cam, cosas formidables sobre el Mar Rojo.

Y dijo que los hubiera destruido, de no haberse interpuesto Moisés su escogido ante Él en la brecha, a fin de apartar su ira, para que no los destruyese.

Pero aborrecieron la tierra deseable; no creyeron a su palabra;

Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.

Por lo que alzó su mano contra ellos, para derrocarlos en el desierto,

y humillar su simiente entre las naciones, y esparcirlos por las tierras.

Se unieron también a Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos.

Provocaron la ira de [Dios] con sus obras, y se desató entre ellos la mortandad.

Entonces se levantó Finees, e hizo juicio; y se detuvo la plaga.

Y le fue contado por justicia, de generación en generación para siempre.

También le irritaron en las aguas de Meriba; y le fue mal a Moisés por causa de ellos;

Porque provocaron su espíritu, haciéndole hablar precipitadamente con sus labios.

No destruyeron a las naciones que Jehová les dijo;

Sino que se mezclaron con las naciones, y aprendieron sus obras.

Y sirvieron a sus ídolos; los cuales les fueron por lazo.

Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios;

Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán; y la tierra fue contaminada con sangre.

Así se contaminaron con sus obras, y se prostituyeron con sus hechos.

Por tanto, la ira de Jehová se encendió contra su pueblo, tanto, que aborreció a su propia heredad;

y los entregó en poder de las naciones, y se enseñorearon de ellos los que los aborrecían.

Y sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano.

Muchas veces los libró; mas ellos se rebelaron contra su consejo, y fueron humillados por su iniquidad.

Con todo, Él miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor:

Y se acordaba de su pacto con ellos, y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.

Hizo asimismo que tuviesen misericordia de ellos todos los que los tenían cautivos.

Sálvanos, oh Jehová Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones, para dar gracias a tu santo nombre, para que triunfemos en tus alabanzas.

Bendito [sea] Jehová, el Dios de Israel, desde la eternidad y hasta la eternidad; y diga todo el pueblo: Amén. Alabad a Jehová.