Biblia

Salmos 84

Lee, medita y acompaña la Palabra de Dios en una página sencilla. RVG.

Capítulo seleccionado

Salmos 84

RVG | 12 versículos

Todos los capítulos

«Al Músico principal: sobre Gitit: Salmo para los hijos de Coré» ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

Anhela mi alma, y aun ardientemente desea los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.

Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabarán. (Selah)

Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón [están] tus caminos.

Atravesando el valle de lágrimas lo convierten en fuente, cuando la lluvia llena los estanques.

Irán de fortaleza en fortaleza, verán a Dios en Sión.

Oh Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: Escucha, oh Dios de Jacob. (Selah)

Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido.

Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová: No quitará el bien a los que en integridad andan.

Oh Jehová de los ejércitos, dichoso el hombre que en ti confía.