devocionales diariosSimples Assim, Jesus

Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.

03 de abril de 2026Isaías 53:5-6; Lucas 23:33-34

El amor que permaneció en la cruz

En la cruz, Jesús cargó con el peso de nuestro pecado. El Viernes de la Pasión nos llama a mirar a Cristo con reverencia, arrepentimiento y gratitud.

Devocional

La cruz nos muestra dos verdades que nunca deben tratarse con ligereza: el pecado es serio, y el amor de Dios es inmenso.

En Isaías 53:5-6, vemos que Jesús fue herido por nuestras rebeliones y molido por nuestras maldades. En Lucas 23:33-34, ya crucificado, todavía ora: “Padre, perdónalos.” Frente a esa escena, el corazón necesita detenerse. No hay lugar para la prisa, la distracción ni la frialdad.

Jesús no fue a la cruz por accidente. Se entregó. Sabía el dolor que vendría, la vergüenza que enfrentaría y el abandono que sentiría. Y aun así permaneció. No porque fuera débil, sino porque amó hasta el final.

El Viernes de la Pasión nos recuerda que la salvación costó sangre. Costó heridas. Costó el cuerpo del Hijo de Dios entregado por pecadores. Eso nos llama al arrepentimiento. Nos llama a dejar la superficialidad. Nos llama a mirar el pecado como Dios lo ve.

Pero la cruz también llena el corazón de esperanza. El castigo que nos daba paz cayó sobre Cristo. La condena que era nuestra fue puesta sobre Él. Allí el amor de Dios se mostró de forma santa, profunda y definitiva.

Hoy mira a Jesús. No solo con emoción. Míralo con sinceridad. Deja que la cruz quebrante tu orgullo, ablande tu dureza y lleve tu corazón de vuelta al Señor.

Oración

Señor Jesús, gracias por Tu amor en la cruz. Líbrame de la indiferencia y de tratar el pecado con ligereza. Dame arrepentimiento verdadero, gratitud profunda y un corazón rendido delante de Tu sacrificio. Amén.

Referencia bíblica

Isaías 53:5-6

Sagradas

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5 Mas él herido <I>fue</I> por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz <I>fue</I> sobre él; y por su llaga hubo cura para nosotros.

6 Todos nosotros nos perdimos, como ovejas; cada cual se apartó por su camino; mas el SEÑOR traspuso en él el pecado de todos nosotros.

Referencia bíblica

Lucas 23:33-34

Sagradas

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33 Y cuando llegaron al lugar que se llama de la Calavera, le colgaron del madero allí, y a los malhechores, uno <I>en un madero</I> a la derecha, y otro a la izquierda.

34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.