Decide seguir, todos los días
La vida con Dios es un camino diario. Seguir a Jesús es una decisión constante, alimentando el espíritu y permaneciendo, aun en medio de la lucha.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
La vida con Dios es un camino diario. Seguir a Jesús es una decisión constante, alimentando el espíritu y permaneciendo, aun en medio de la lucha.
Devocional
La fe no es un momento ni una emoción. Es un camino.
Escuchamos la Palabra, sentimos que Dios nos toca, experimentamos paz… y luego vuelve la vida normal. Y es ahí donde todo se pone a prueba. Es ahí donde decidimos si seguimos adelante o regresamos a lo mismo de antes.
Jesús fue claro en Lucas 9:23:
“Si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.”
Cada día. Uno tras otro.
La lucha no pasa una sola vez. La decisión tampoco. Nuestra naturaleza nos jala hacia abajo, hacia el viejo camino, hacia decisiones que nos alejan de Dios. Por eso necesitamos alimentar el Espíritu todos los días.
En Gálatas 5:16, la Palabra dice:
“Anden en el Espíritu y no satisfarán los deseos de la carne.”
No se trata de ser perfectos. Se trata de hacia dónde vamos. Se trata de decidir, todos los días, caminar con Dios. Abrir la Palabra aunque no tengamos ganas. Orar aun cuando el día pesa. Permanecer, seguir adelante.
Y con el tiempo, el fruto llega.
En Gálatas 5:22-23, vemos que el Espíritu produce amor, paz y dominio propio. No es algo forzado. Es el resultado de una vida que permanece en Dios.
Hoy, solo sigue. No te detengas.
Sigue caminando. Sigue buscando. Sigue regresando a Jesús.
La vida con Dios se vive así: un día a la vez.
Oración
Señor, ayúdame a decidir seguirte todos los días. Cuando esté cansado, dame fuerzas. Cuando quiera rendirme, sostén mi corazón. Enséñame a vivir cada día contigo. Amén.
Referencia bíblica
23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su madero cada día, y sígame.
Referencia bíblica
11 Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? Pues que quitado es el escándalo del madero.
Referencia bíblica
22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.