Escucha lo que Dios está diciendo - Aprender a Escuchar
Dios habla, pero no siempre se nos revela todo de inmediato. Por eso, necesitamos escuchar con el corazón y vivir lo que Él nos muestra.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
Dios habla, pero no siempre se nos revela todo de inmediato. Por eso, necesitamos escuchar con el corazón y vivir lo que Él nos muestra.
Devocional
Escucha lo que Dios está diciendo, aprende a escuchar.
Cuando Jesús habló sobre el agua viva, la mujer samaritana pensó en el agua del pozo.
Ella oyó lo que Jesús dijo, pero todavía no alcanzaba a ver lo que Él le estaba revelando. Cristo hablaba de algo más profundo, pero ella seguía mirando lo visible, lo inmediato.
Eso también nos pasa a nosotros.
Muchas veces, Dios habla, pero nosotros queremos entenderlo todo por lógica, por razón y por la prisa de comprender. Pero la sabiduría de Dios es más alta que la nuestra. No fuimos llamados a dominar lo que Dios dice con la mente natural, sino a escuchar, recibir y vivir.
En 1 Corintios 2, Pablo muestra que la sabiduría de Dios no se conoce por criterios humanos. Él recuerda que hay cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido al corazón del ser humano, pero que Dios las reveló por medio de Su Espíritu. Después, también muestra que la persona natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios, porque se disciernen espiritualmente.
Eso no nos llama a tratar de explicarlo todo. Nos llama a tener un corazón sensible delante de Dios.
Así fue en el encuentro de Jesús con la mujer samaritana. Al principio, ella seguía pensando de una manera limitada. Pero mientras escuchaba a Jesús, algo empezaba a revelarse. Y aquello que antes no podía ver, poco a poco comenzó a tocar su vida.
Así también pasa con nosotros.
No todo se nos revela de inmediato.
No todo se alcanza por la razón.
Pero Dios habla, Dios revela y Dios guía.
Por eso, necesitamos escuchar. Escuchar con el corazón. Meditar en lo que Dios está diciendo. Y vivir lo que Él nos muestra.
La vida con Dios no es un intento de controlar Su sabiduría. Es un camino de fe, de escucha y de entrega.
Hoy, no intentes dominar lo que Dios está diciendo.
Escucha.
Recibe.
Y vive.
Oración
Señor, enséñame a escuchar Tu voz con un corazón sensible. Que yo no intente reducir Tu sabiduría a mi propio entendimiento, sino que aprenda a recibir, meditar y vivir lo que Tú me revelas. Amén.
Referencia bíblica
1 ¶ Así que, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con altivez de palabra, o de sabiduría, a anunciaros el testimonio de Dios.
2 Porque no me juzgué saber algo entre vosotros, sino a Jesús el Cristo, y a este colgado en el madero.
3 Y estuve yo con vosotros con flaqueza, y mucho temor y temblor.
4 Y ni mi palabra ni mi predicación <I>fue</I> en palabras persuasivas de humana sabiduría, sino en demostración del Espíritu y de potencia;
5 para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, sino en potencia de Dios.
6 ¶ Pero hablamos sabiduría de Dios perfectísima; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen,
7 sino hablamos sabiduría de Dios en misterio, la <I>sabiduría</I> ocultada; la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria;
8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció (porque si <I>la</I> hubieran conocido, nunca habrían colgado en el madero al Señor de gloria);
9 antes, como está escrito: Lo que ojo no vio, ni oreja oyó, ni ha subido en corazón de hombre, <I>es</I> lo que Dios ha preparado para aquellos que le aman.
10 Pero Dios nos <I>lo</I> reveló a nosotros por su Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del <I>mismo</I> hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas que son de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido <I>el</I> espíritu del mundo, sino el Espíritu que es <I>venido</I> de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado;
13 lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, sino con doctrina del Espíritu Santo, acomodando lo espiritual <I>por medio de</I> lo espiritual.
14 Pero el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no <I>las</I> puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
15 Pero el espiritual discierne todas las cosas; mas él de nadie es discernido.
16 Porque ¿quién conoció el entendimiento del Señor? ¿Quién le instruyó? Mas nosotros tenemos el entendimiento del Cristo.
Referencia bíblica
10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú pedirías de él, y él te daría agua viva.
11 La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes el agua viva?
12 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?
13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed; sino <I>que</I> el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
15 La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá a sacarla.