Reconocer quién eres
Pedro reconoció su condición delante de Jesús. Ese momento no lo alejó del Señor; abrió el camino para ser alcanzado por la gracia.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
Pedro reconoció su condición delante de Jesús. Ese momento no lo alejó del Señor; abrió el camino para ser alcanzado por la gracia.
Devocional
Cuando Pedro vio la pesca milagrosa, entendió que estaba frente a algo mucho más grande que un buen resultado.
En Lucas 5:8, la Biblia dice que Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y dijo: “Apártate de mí, Señor, porque soy un hombre pecador.” No fue una frase dicha por rechazo. Fue la reacción de alguien que, al estar delante de Cristo, dejó de esconderse detrás de su propia imagen.
Pedro vio quién era Jesús y también reconoció quién era él.
Eso sigue siendo importante para nosotros. A veces queremos acercarnos a Dios tratando de mostrar una versión mejor de nuestra vida. Pero Dios no necesita que actuemos como si todo estuviera bien. Él ya conoce el corazón.
En 1 Juan 1:8-10, la Palabra enseña que, si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos. Pero también dice que, si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos.
Ese texto no nos empuja a vivir presos de la culpa. Nos muestra que la verdad delante de Dios abre espacio para el perdón.
Pedro no fue rechazado por reconocer su condición. Jesús lo llamó a seguir adelante. A partir de ese encuentro, aquel pescador comenzó una nueva historia bajo la dirección de Cristo.
Reconocer quién eres no significa rendirte ante tus errores. Significa dejar de fingir delante de Aquel que puede transformarte.
Hoy, acércate a Dios con verdad.
Oración
Señor, no quiero fingir delante de Ti. Reconozco que necesito Tu gracia. Ayúdame a acercarme con un corazón sincero y a recibir el perdón que solo Tú puedes dar. Amén.
Referencia bíblica
8 Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas a Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.
Referencia bíblica
8 ¶ Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros.
9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.
10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su Palabra no está en nosotros.