devocionales diariosSimples Assim, Jesus

Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.

02 de junio de 2026Efesios 2:1-7

De la muerte a la vida, Dios nos dio vida en Cristo

La misericordia de Dios nos alcanza cuando no podemos salvarnos a nosotros mismos y nos da vida en Cristo.

Devocional

En Efesios 2:1, Pablo escribe que estábamos muertos en delitos y pecados. Esta palabra es seria, porque habla de una vida separada de Dios por dentro.

Podemos respirar, trabajar, hacer planes y aun así llevar un corazón lejos del Señor. La muerte espiritual no siempre se ve por fuera, pero revela una vida sin comunión con Dios.

En Efesios 2:4-5, la Palabra continúa: “Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo”.

La salvación comienza en la misericordia de Dios. Él nos alcanza cuando no tenemos fuerzas para volver solos. Cristo no toca solo la parte visible de la vida. Él da vida al corazón que estaba lejos del Padre.

Esta verdad nos llama a la humildad. Ninguno de nosotros se acercó a Dios por mérito propio. Fuimos alcanzados por amor, recibidos por gracia y llamados a una nueva vida en Cristo.

Cada día, necesitamos recordar de dónde Dios nos sacó. Quien recibió vida en Cristo no tiene que seguir preso a lo que antes gobernaba el corazón.

Oración

Padre, gracias porque Tu misericordia nos alcanzó en Cristo. Danos un corazón humilde para reconocer Tu gracia y vivir cerca de Ti. En el nombre de Jesús, amén.

Referencia bíblica

Efesios 2:1-7

Sagradas

Leer capítulo completo

1 ¶ Y <I>él os hizo vivir a</I> vosotros, estando muertos en vuestros delitos y pecados,

2 en que en otro tiempo anduvisteis conforme a la condición de este mundo, conforme a <I>la voluntad del</I> príncipe de la potestad de este aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de incredulidad,

3 entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

4 ¶ Pero Dios, que es rico en misericordia, por su mucha caridad con que nos amó,

5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con el Cristo; por <I>cuya</I> gracia sois salvos;

6 y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en lugares celestiales en Cristo Jesús,

7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en <I>su</I> bondad para con nosotros en Cristo Jesús.