devocionales diariosSimples Assim, Jesus

Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.

24 de junio de 2026Romanos 8:38-39

Nada puede separarnos

El amor de Dios en Cristo permanece firme cuando la vida pesa, cuando el miedo crece y cuando el corazón siente que perdió el control. Esta certeza no borra el dolor, pero sostiene la fe en los días en que el alma se siente frágil.

Devocional

En Romanos 8:38-39, Pablo declara que nada puede separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Esta verdad necesita alcanzar el corazón en los días difíciles. Hay momentos en que la vida cambia rápido. Una noticia sacude la casa. El cuerpo se enferma. Una despedida deja marcas. La mente intenta entenderlo todo, pero no siempre encuentra respuesta.

Pablo no escribió estas palabras como alguien lejos del sufrimiento. Conocía el dolor, la persecución y la pérdida. Aun así, su esperanza estaba afirmada en el amor de Dios revelado en Cristo.

El miedo intenta convencernos de que estamos solos cuando las circunstancias se vuelven pesadas. La culpa intenta decir que Dios se alejó. La angustia hace que el corazón mire el dolor como si tuviera la última palabra.

Pero la Palabra nos llama a volver los ojos a Jesús. El amor de Dios no depende de la estabilidad de nuestros días. Está firme en Cristo, y Cristo permanece.

Esto no hace pequeño el dolor. La ausencia sigue siendo real. La fragilidad se sigue sintiendo. Aun así, quien pertenece a Jesús puede descansar en la certeza de que nada tiene fuerza para arrancarlo del amor del Padre.

Hoy, recibe esta verdad con humildad. El amor de Dios en Cristo te sostiene aun cuando tu fuerza parece poca.

Oración

Padre, gracias porque nada puede separarnos de Tu amor en Cristo. Sostén nuestra fe en los días difíciles y guarda nuestro corazón cuando el miedo intente hablar más fuerte. En el nombre de Jesús, amén.

Referencia bíblica

Romanos 8:38-39

Sagradas

Leer capítulo completo

38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar de la caridad de Dios, que es en el Ungido, Jesús, Señor nuestro.