La paz que te guarda
La paz de Dios alcanza el corazón cuando llevamos a Él nuestras ansiedades en oración. En Cristo, la mente cansada encuentra descanso, aun cuando las circunstancias todavía parecen difíciles.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
La paz de Dios alcanza el corazón cuando llevamos a Él nuestras ansiedades en oración. En Cristo, la mente cansada encuentra descanso, aun cuando las circunstancias todavía parecen difíciles.
Devocional
En Filipenses 4:6-7, la Palabra nos llama a presentar nuestras peticiones a Dios en oración, con acción de gracias. También dice que la paz de Dios guardará el corazón y los pensamientos en Cristo Jesús.
Esta verdad habla directamente al alma ansiosa. Hay días en que la mente corre sin descanso. Pensamos en lo que puede pasar, intentamos anticipar respuestas y cargamos preocupaciones que no podemos resolver.
La ansiedad nos hace vivir como si todo dependiera de nuestra fuerza. Poco a poco, el corazón se aprieta y la fe parece lejana, aunque sigamos hablando de Dios.
La oración nos lleva de vuelta al Padre. Nos ayuda a poner delante de Él aquello que ya pesa demasiado dentro de nosotros. Dios no desprecia un corazón afligido. Nos recibe con paciencia y nos enseña a confiar cuando todavía no tenemos control sobre el mañana.
La paz de Dios guarda el corazón porque nos sostiene en Cristo en medio de la inquietud. No exige que todo esté resuelto para empezar a actuar. Sostiene la mente cansada mientras aprendemos a descansar en el cuidado del Señor.
Hoy, presenta a Dios lo que te ha quitado la paz. Entrégale los miedos que has intentado cargar solo.
Oración
Padre, entregamos a Ti nuestros miedos y preocupaciones. Guarda nuestro corazón y nuestros pensamientos en Cristo Jesús. Enséñanos a confiar en Tu cuidado en los días de ansiedad. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
6 Por nada estéis afanosos; sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en todo con oración y ruego y acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en el Cristo Jesús.