El amor que permanece
Los vínculos humanos son frágiles y la vida pasa rápido. En Cristo conocemos un amor que permanece más allá de los cambios y de la muerte, y aprendemos a cuidar a las personas mientras todavía podemos caminar junto a ellas.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
Los vínculos humanos son frágiles y la vida pasa rápido. En Cristo conocemos un amor que permanece más allá de los cambios y de la muerte, y aprendemos a cuidar a las personas mientras todavía podemos caminar junto a ellas.
Devocional
1 Corintios 13:8 afirma que el amor nunca deja de existir. Las personas cambian. Algunos vínculos se debilitan, y la muerte interrumpe conversaciones que quisiéramos continuar. Esa fragilidad puede llevarnos a amar con miedo o a intentar controlar a quienes están cerca.
El amor que viene de Dios abre otro camino. Romanos 8:38-39 declara que nada puede separarnos del amor revelado en Cristo. Esta seguridad permanece en medio del dolor de una pérdida y ayuda al corazón a seguir amando aun sabiendo que esta vida termina. En Jesús aprendemos que el amor sigue teniendo valor, aunque no sepamos cuánto tiempo tendremos.
Esta verdad también alcanza los resentimientos que prolongamos. Podemos postergar una disculpa mientras esperamos el momento adecuado. A veces retenemos el cariño, como si los demás supieran lo que sentimos sin que tengamos que expresarlo.
Tal vez has dejado de valorar la presencia de alguien. El amor de Cristo te invita a reconocerlo con honestidad. Quizás necesites iniciar una conversación. Admitir una falta también puede cambiar la manera en que tratas a alguien que se volvió demasiado familiar.
La eternidad con Dios da mayor valor al tiempo presente. Nos ayuda a reconocer la importancia de cada persona que Él ha puesto cerca de nosotros.
Oración
Señor, afirma mi corazón en Tu amor y enséñame a valorar a las personas que has puesto cerca de mí. Ayúdame a no posponer el cuidado ni el perdón. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
8 ¶ La caridad nunca se pierde; mas las profecías se han de acabar, y cesarán las lenguas, y la ciencia ha de acabar;
Referencia bíblica
38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar de la caridad de Dios, que es en el Ungido, Jesús, Señor nuestro.