Habla la verdad con gracia
La verdad de Cristo también debe aparecer en nuestra manera de hablar. Una palabra correcta puede herir cuando nace del orgullo. La gracia orienta nuestro tono y nos ayuda a tratar al otro con respeto delante de Dios.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
La verdad de Cristo también debe aparecer en nuestra manera de hablar. Una palabra correcta puede herir cuando nace del orgullo. La gracia orienta nuestro tono y nos ayuda a tratar al otro con respeto delante de Dios.
Devocional
Juan 1:14 presenta a Jesús lleno de gracia y de verdad. En Él, ambas realidades permanecen unidas. Cristo trataba el pecado con seriedad, pero nunca usaba Sus palabras para alimentar la vanidad o despreciar a quien estaba delante de Él.
Podemos decir algo verdadero movidos por la irritación o por el deseo de ganar una discusión. A veces usamos la sinceridad para justificar la dureza. También podemos hablar por impulso y descubrir después que nuestro tono cerró el corazón de la otra persona.
Efesios 4:15 nos llama a hablar la verdad con amor. Esto requiere mirar lo que ocurre dentro de nosotros antes de responder. La misma frase puede nacer del cuidado o de la necesidad de demostrar que tenemos razón. Dios conoce esa diferencia.
Hablar con gracia también requiere discernimiento sobre el momento y la forma. Algunas conversaciones necesitan calma para que la persona pueda escuchar sin sentirse atacada.
Piensa en una situación reciente en la que tus palabras lastimaron más de lo que ayudaron. Llévala al Señor. Pide que Él trate tu motivación y te enseñe a hablar de una manera coherente con el carácter de Jesús.
Oración
Señor, gobierna mis palabras y muéstrame cuándo la dureza dirige mi manera de hablar. Enséñame a comunicar la verdad con amor y respeto. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
14 Y aquella Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros; (y vimos su gloria,) gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Referencia bíblica
15 antes siguiendo la verdad en caridad, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, el Cristo;