Niégate a ti mismo cada día
Seguir a Jesús alcanza las decisiones que tomamos cuando nadie nos ve. Negarnos a nosotros mismos implica reconocer deseos que compiten con la voluntad de Dios y aprender a entregarlos a Cristo con sinceridad.
Seguir a Jesús alcanza las decisiones que tomamos cuando nadie nos ve. Negarnos a nosotros mismos implica reconocer deseos que compiten con la voluntad de Dios y aprender a entregarlos a Cristo con sinceridad.
Devocional
En Lucas 9:23, Jesús dice que quien quiera seguirlo debe negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día mientras camina con Él. Esta palabra toca una zona difícil del corazón: nuestra propia voluntad.
No todo deseo debe convertirse en una decisión. A veces el orgullo intenta dirigirnos, o la ansiedad nos empuja a responder de una manera que después lamentamos. También podemos defender costumbres que sabemos que nos alejan de Dios porque ya forman parte de nuestra rutina.
Negarnos a nosotros mismos comienza cuando reconocemos lo que ocurre dentro de nosotros sin esconderlo. Seguimos a Jesús cuando permitimos que Su voluntad tenga más peso que lo que sentimos en ese momento. Esto puede aparecer cuando detenemos una respuesta que lastimaría a alguien. En otras ocasiones, necesitamos admitir que una elección impulsiva está siendo alimentada por nuestra vanidad.
Gálatas 5:16 nos recuerda que este camino se vive por el Espíritu. Cristo no nos deja dependiendo solamente de nuestra propia fuerza. Mientras permanecemos cerca de Él, empezamos a reconocer lo que necesita perder espacio dentro de nosotros.
Quizás hay un deseo que llevas tiempo justificando. Preséntalo al Señor con sinceridad. Pregunta si te está acercando a Cristo o si está ocupando un lugar que debería pertenecerle a Él.
Oración
Señor Jesús, muéstrame lo que sigo protegiendo dentro de mí aunque me aleje de Ti. Dame disposición para entregarte mi voluntad y aprender a seguir Tus caminos. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su madero cada día, y sígame.
Referencia bíblica
16 Digo pues: Andad en <I>el</I> Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.