Deja que Dios forme Su voluntad en ti
Seguir a Cristo también implica permitir que Dios alcance nuestros deseos. Mientras maduramos, Él obra dentro de nosotros y transforma motivaciones que todavía necesitan ser sometidas a Su voluntad.
Seguir a Cristo también implica permitir que Dios alcance nuestros deseos. Mientras maduramos, Él obra dentro de nosotros y transforma motivaciones que todavía necesitan ser sometidas a Su voluntad.
Devocional
Filipenses 2:12-13 muestra que Dios obra en nosotros tanto en el querer como en el hacer, conforme a Su buena voluntad. Esta verdad alcanza a quien mira su propio corazón y se frustra al descubrir deseos que todavía están lejos de lo que Cristo enseña.
Hay cambios que quisiéramos producir rápidamente. Intentamos controlar pensamientos o vencer ciertas actitudes mediante disciplina. Nuestro esfuerzo tiene valor, pero la transformación interior depende de la obra de Dios en nosotros.
Este proceso también requiere nuestra respuesta. Cuando Su Palabra revela una motivación equivocada, necesitamos reconocerla delante de Él y decidir qué haremos con lo que hemos entendido. A veces Dios toca precisamente una voluntad que hemos defendido durante mucho tiempo.
En ese camino podemos descubrir que incluso algunas oraciones estaban mezcladas con orgullo o con el deseo de controlar el resultado. Dios trabaja en esos lugares con paciencia y nos enseña a desear lo que está de acuerdo con Su carácter.
Tal vez hoy percibes cierta resistencia dentro de ti. No la escondas del Señor. Preséntale aquello que todavía te cuesta entregar y permanece disponible para la obra que Él quiere realizar en tu vida.
Oración
Señor, muéstrame dónde mis deseos todavía resisten Tu voluntad. Obra en mi corazón y enséñame a responder con obediencia a lo que estás formando en mí. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
12 ¶ Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, obrad vuestra salud con temor y temblor;
13 porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.