Antes de pensar en lo que podemos hacer para Dios, necesitamos reconocer dónde comienza la fe. Jesús llama al corazón a confiar en Él, porque el servicio cristiano pierde su sentido cuando nace del deseo de demostrar nuestro valor.
Devocional
Juan 6:28-29 registra una pregunta que algunas personas le hicieron a Jesús. Querían saber cómo realizar las obras de Dios. Su manera de pensar estaba relacionada con el esfuerzo, el desempeño y la obligación. Jesús respondió señalando la fe: la obra de Dios consiste en creer en Aquel que Él envió.
Esta respuesta toca una inquietud frecuente en la vida cristiana. Podemos asumir tareas y participar en actividades religiosas mientras sentimos que todavía debemos hacer más para ser aceptados por Dios. La culpa mantiene ese esfuerzo en movimiento y el cansancio empieza a parecer una prueba de fidelidad.
Jesús lleva nuestro corazón de vuelta al comienzo. Creer en Él implica confiar en Su persona y descansar en la obra que realizó. La relación con Dios nace de esa confianza, y el servicio encuentra su lugar a partir de ella.
Cuando la fe ocupa el centro, cuidamos a alguien porque aprendemos a mirar a esa persona con el amor de Cristo. Cumplimos una responsabilidad sin convertir el resultado en una medida de nuestro valor. Servimos con libertad porque nuestra identidad está en Jesús.
Tal vez estás intentando conseguir por esfuerzo una seguridad que necesita ser recibida por la fe. Detente un momento y observa qué está dirigiendo tu caminar. El Señor te llama cerca de Jesús antes de llamarte a cualquier tarea.
Oración
Señor Jesús, enséñame a confiar en Ti antes de intentar demostrar mi valor. Afirma mi fe y muéstrame cómo servir con libertad desde lo que he recibido de Ti. En el nombre de Jesús, amén.