18 de septiembre de 2026•Gálatas 5:22-25

Deja que el Espíritu forme tu carácter, El fruto de una vida guiada por Dios

El fruto del Espíritu se revela en el carácter que Dios está formando en nosotros. Alcanza nuestras reacciones, deseos y relaciones, especialmente cuando todavía intentamos conducir la vida bajo nuestro propio control.

Devocional

Gálatas 5:22-25 presenta el fruto del Espíritu y muestra que la presencia de Dios alcanza nuestra manera de vivir. El amor, la paz, la paciencia, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio propio aparecen en decisiones concretas.

Ese fruto suele hacerse visible cuando algo nos contradice. Una palabra nos hiere, alguien nos decepciona, una preocupación aumenta y sentimos deseos de reaccionar como siempre. En ese momento, el Espíritu nos ayuda a reconocer lo que está ocurriendo dentro de nosotros y a responder de acuerdo con Cristo.

Pablo habla de fruto porque el carácter no cambia solo mediante esfuerzo o apariencia. Dios está obrando en el interior de quien permanece unido a Jesús. En Gálatas 5:24, recuerda que quienes pertenecen a Cristo crucificaron la carne con sus pasiones y deseos. Esa entrega puede doler, porque implica dejar de alimentar aquello que Dios está tratando.

Tal vez hay un área en la que reconoces la necesidad de cambiar, pero todavía proteges tus impulsos. Lleva eso al Señor con sinceridad. El fruto madura cuando dejamos de justificar lo que necesita ser transformado.

Oración

Señor, forma mi carácter por medio de Tu Espíritu. Ayúdame a reconocer lo que debe morir en mí y a responder a las personas con la vida de Cristo. En el nombre de Jesús, amén.

Referencia bíblica

Gálatas 5:22-25

Sagradas

Leer capítulo completo

22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,

23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

24 Porque los que son del Cristo, han colgado en el madero a la carne con sus afectos y concupiscencias.

25 Si vivimos por <I>el</I> Espíritu, andemos también en <I>el</I> Espíritu.