Vivir lo simple
Jesús no hizo complicada la vida con Dios. Él nos mostró que el camino es vivir el amor, la justicia, la humildad y la misericordia.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
Jesús no hizo complicada la vida con Dios. Él nos mostró que el camino es vivir el amor, la justicia, la humildad y la misericordia.
Devocional
La fe en Jesús nunca fue complicada.
Fueron las personas las que, con el tiempo, la llenaron de reglas, apariencias y dogmas que muchas veces terminan alejando a la gente de Dios en lugar de acercarla.
Jesús vivió de una manera sencilla. Caminaba con gente común, hablaba de forma clara, recibía a las personas con amor, enseñaba y mostraba el corazón del Padre. Él no llamó a nadie a una religión fría. Llamó a las personas a seguirlo y a vivir en Él.
Muchas veces, la gente piensa que vivir con Dios es entrar en un sistema lleno de exigencias. Pero Jesús mostró otra cosa. En Mateo 22:37-39, Él resume lo más importante: amar a Dios y amar al prójimo. Eso nos deja ver que el centro de la vida espiritual no está en las complicaciones que el ser humano inventó, sino en el amor.
Vivir lo simple es vivir en Jesús.
Es conocer su amor.
Es caminar con Él.
Es tratar a los demás con misericordia.
Es vivir con humildad delante de Dios.
Es practicar la justicia en lo cotidiano.
Miqueas 6:8 ya mostraba ese camino cuando dice que Dios nos pide que practiquemos la justicia, amemos la misericordia y caminemos humildemente con Él. Y en el Nuevo Pacto, Jesús confirmó todo eso con su vida y con sus palabras.
Quien vive en Cristo no necesita una fe llena de apariencias para estar cerca de Dios. Necesita un corazón sincero, dispuesto a vivir lo que es verdadero.
Hoy, vive lo simple.
Vive el amor de Cristo.
Vive la Palabra.
Vive una vida con Dios que sea real.
Ahí es donde todo comienza.
Oración
Señor, enséñame a vivir lo simple. Quita de mí todo lo que me aleja de la verdad de tu corazón. Enséñame a vivir en Jesús, con amor, justicia, humildad y misericordia. Amén.
Referencia bíblica
37 Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón y de toda tu alma y de toda tu mente.
38 Este es el Primero y el Grande Mandamiento.
39 Y el Segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Referencia bíblica
8 Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pide de ti el SEÑOR: solamente hacer juicio <I>recto</I> , y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.