Ora en el Espíritu
La oración nace de una relación sincera con Dios y es sostenida por el cuidado del Espíritu Santo.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
La oración nace de una relación sincera con Dios y es sostenida por el cuidado del Espíritu Santo.
Devocional
Judas anima a los discípulos de Jesús a permanecer firmes, “orando por el Espíritu Santo” (Judas 1:20). Esta orientación nos llama a acercarnos a Dios con verdad, sin esconder lo que está pasando dentro de nosotros.
Orar en el Espíritu empieza cuando dejamos de fingir fuerza delante de Dios. Hay momentos en los que llegamos a Su presencia sin palabras claras y sin saber cómo convertir el dolor en oración. La Biblia reconoce esa limitación. En Romanos 8:26, está escrito que “el Espíritu ayuda nuestra flaqueza”, porque “qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos”.
Esta palabra trae descanso. Dios conoce lo que hay en el corazón, aun cuando nuestra oración parece confusa. Romanos 8:27 enseña que el Espíritu intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. Esto muestra que no estamos solos ni siquiera cuando oramos con dificultad.
Efesios 6:18 también habla de orar “en todo tiempo con toda oración y ruego en el Espíritu”. La oración se vuelve parte de nuestro caminar con Dios. Ella sucede cuando abrimos el corazón delante de Él con sinceridad.
Hoy, podemos hablar con Dios tal como estamos. El Espíritu Santo nos ayuda cuando la oración es breve, débil y marcada por lágrimas. Dios escucha el corazón que se acerca a Él con verdad.
Oración
Señor, enséñanos a orar con sinceridad. Ayúdanos cuando no sepamos qué decir. Que nuestra oración sea guiada por Tu Espíritu y permanezca delante de Ti con verdad. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
20 Mas vosotros, oh amados, edificaos a vosotros mismos sobre vuestra santísima fe, orando por <I>el</I> Espíritu Santo.
Referencia bíblica
26 ¶ Y asimismo también el Espíritu <I>nos</I> ayuda <I>en</I> nuestra flaqueza; porque orar como conviene, no <I>lo</I> sabemos; sino que el mismo Espíritu demanda por nosotros con gemidos indecibles.
27 Mas el que escudriña los corazones, sabe qué es el deseo del Espíritu, que conforme a Dios, demanda por los santos.
Referencia bíblica
18 por toda oración y ruego orando en todo tiempo en el espíritu, y velando en ello con toda instancia y súplica por todos los santos,