Habla de Jesús con tu vida
El testimonio más fuerte nace de una vida transformada por la luz de Cristo.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
El testimonio más fuerte nace de una vida transformada por la luz de Cristo.
Devocional
Jesús enseñó que la vida de quienes Lo siguen debe apuntar hacia Dios. En Mateo 5:16, Él dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.
Esa luz no nace de aparentar ser mejores. Aparece cuando Cristo transforma el corazón y eso empieza a notarse en la forma en que vivimos.
El testimonio diario pasa por actitudes sencillas. La manera en que tratamos a las personas, cómo reaccionamos ante los conflictos y cómo escogemos la verdad también habla de nuestra fe. Muchas veces, antes de que alguien escuche sobre Jesús, esa persona observa lo que Su presencia produce en nosotros.
En 1 Pedro 2:12, la Palabra orienta a mantener una vida honesta entre quienes aún no conocen a Dios, para que, al ver las buenas obras, glorifiquen al Señor. Esto nos recuerda que la fe también se ve en lo cotidiano.
La vida transformada no busca llamar la atención hacia nosotros. Ella apunta hacia el Padre. Cuando Cristo ocupa el centro del corazón, nuestras actitudes empiezan a reflejar algo de Su gracia.
Cada día, necesitamos pedirle al Señor que nuestra vida revele Su luz con sencillez y verdad.
Oración
Señor, que nuestra vida refleje quién eres Tú. Guarda nuestro corazón y ayúdanos a vivir de tal manera que otras personas reconozcan Tu luz en nosotros. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Referencia bíblica
12 y tened vuestra conversación honesta entre los gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, siendo testigos de <I>sus</I> buenas obras, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, estimándoos.