Lo que realmente domina el corazón
El peligro empieza cuando el dinero ocupa en el corazón el lugar que pertenece a Dios.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
El peligro empieza cuando el dinero ocupa en el corazón el lugar que pertenece a Dios.
Devocional
La Biblia habla del dinero con honestidad. Puede servir para necesidades reales, sostener el hogar y ayudar a otras personas. El peligro aparece cuando deja de ser un recurso y empieza a gobernar el corazón.
En Hebreos 13:5, está escrito: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora”. Después, la Palabra recuerda la promesa de Dios: “No te desampararé, ni te dejaré”. El contentamiento nace cuando confiamos en que Dios permanece con nosotros y cuida nuestra vida.
Jesús también dijo en Mateo 6:24: “Ninguno puede servir a dos señores”. Él mostró que un corazón dividido termina eligiendo a quién obedecer. Cuando el dinero domina, empezamos a medir la vida por lo que tenemos, por lo que podemos ganar o por el miedo a perder.
En Mateo 6:21, Jesús enseñó: “Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón”. Esta palabra nos lleva a mirar hacia dentro. Lo que ocupa nuestros pensamientos, nuestras decisiones y nuestra confianza revela mucho sobre el lugar que Dios tiene en nosotros.
1 Timoteo 6:10 también advierte que “el amor del dinero es la raíz de todos los males”. El texto no condena el trabajo, el sustento ni la administración responsable. Muestra el riesgo de un corazón atado a la codicia.
Cada día, necesitamos pedirle al Señor un corazón libre. El dinero puede formar parte de la vida, pero solo Dios puede sostener el alma, dar paz verdadera y guiar el corazón con seguridad.
Oración
Señor, guarda nuestro corazón para que nada ocupe Tu lugar en nosotros. Enséñanos a vivir con contentamiento, honestidad y confianza en Ti. Líbranos de la codicia y ayúdanos a buscar primero Tu Reino. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
5 Sean las costumbres <I>vuestras</I> sin avaricia, contentos de lo presente (porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.)
Referencia bíblica
19 ¶ No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
20 sino haceos tesoros en <I>el</I> cielo, donde ni polilla ni orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan:
21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso;
23 mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que hay en ti son tinieblas, ¡cuántas <I>serán</I> las mismas tinieblas!
24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se llegará al uno y menospreciará al otro; no podéis servir a Dios y a las riquezas.
Referencia bíblica
10 Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males; lo cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.