Camina como hijo de la luz
Quien ha sido alcanzado por Cristo aprende a vivir delante de Dios con más verdad en el corazón y en las decisiones de cada día.
Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.
Quien ha sido alcanzado por Cristo aprende a vivir delante de Dios con más verdad en el corazón y en las decisiones de cada día.
Devocional
En Efesios 5:8, la Palabra dice: “porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz”.
Esta palabra nos llama a mirar cómo estamos viviendo ahora. Si la luz de Cristo nos alcanzó, la vida empieza a verse delante de Dios con más sinceridad.
Juan 1:9 presenta a Jesús como “la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo”. Esa luz alcanza el corazón y muestra lo que necesita ser tratado. También nos ayuda a reconocer caminos que antes parecían normales, pero nos alejaban del Señor.
Muchas veces queremos la paz de Dios, pero resistimos cuando Él toca áreas que preferimos guardar. Pedimos que el Señor cuide partes de nuestra vida, mientras intentamos mantener intactos esos pecados consentidos, aquello que todavía nos da placer, aunque pese en el corazón. Caminar como hijo de la luz implica la decisión de permitir que Él trate aquello que todavía nos ata.
Esa decisión aparece en la vida común. La luz de Cristo alcanza nuestras decisiones, nuestras palabras y aquello que aceptamos alimentar dentro de nosotros.
Cada día, necesitamos pedirle al Señor un corazón dispuesto a vivir en la luz que hemos recibido de Él.
Oración
Señor, ayúdanos a caminar como hijos de la luz. Muéstranos lo que necesita ser entregado a Ti y enséñanos a vivir de manera coherente con la presencia de Cristo en nosotros. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
8 porque <I>en</I> otro tiempo erais tinieblas; mas ahora <I>sois</I> luz en el Señor: andad como hijos de luz,
Referencia bíblica
9 <I>Aquella Palabra</I> era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo.