devocionales diariosSimples Assim, Jesus

Simples Assim, Jesus nace con una presencia calmada y sólida: devocional del día, biblioteca pública y una experiencia multilingüe preparada desde la base.

27 de junio de 2026Juan 6:37-40

Jesús no pierde a los Suyos, la vida eterna empieza en Cristo

Quien viene a Jesús encuentra un Salvador fiel, que recibe el corazón cansado y guarda a los que el Padre Le entregó. La vida eterna empieza en Cristo, porque en Él hay perdón, seguridad y esperanza para quien se acerca con sinceridad.

Devocional

En Juan 6:37-40, Jesús dice que todo lo que el Padre Le da vendrá a Él, y al que viene a Él no lo echa fuera.

Esta palabra alcanza a quienes cargan miedo al rechazo. Hay personas que se acercan a Dios con temor, como si necesitaran probar su valor antes de ser recibidas. Otras miran sus propias fallas y creen que ya perdieron el derecho de volver.

Jesús habla de otra manera. Él recibe a quien viene a Él. Su fidelidad no se apoya en la firmeza inestable de nuestro corazón, sino en la voluntad del Padre y en la obra del Hijo.

Esto trae descanso al alma. La salvación no está en manos de nuestro control. Está en Cristo, que vino para hacer la voluntad del Padre y dar vida eterna a los que creen.

Quien pertenece a Jesús no es tratado con descuido. Él conoce nuestras fragilidades, nuestras caídas y nuestros temores. Aun así, llama el corazón a acercarse y sostiene a quienes confían en Él.

Hoy, ven a Cristo con sinceridad. Entrégale el miedo de no ser aceptado. Quien se acerca a Él encuentra un Salvador que recibe y guarda.

Oración

Señor Jesús, vengo a Ti con todo lo que soy. Recibe mi corazón, fortalece mi fe y guarda mi vida en Tus manos. Enséñame a descansar en la fidelidad del Padre. En el nombre de Jesús, amén.

Referencia bíblica

Juan 6:37-40

Sagradas

Leer capítulo completo

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

39 Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que <I>de</I> todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.

40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.