En Romanos 12:2, la Palabra nos llama a no tomar la forma de este mundo, sino a permitir que Dios renueve nuestro entendimiento.
Esta verdad alcanza la vida diaria. El mundo alrededor presiona el corazón. Noticias, opiniones, crisis y temores colectivos pueden moldear nuestros pensamientos sin que nos demos cuenta. Poco a poco, empezamos a mirar todo desde la ansiedad, y no desde la fe.
Nadar contra la corriente empieza dentro de nosotros. La mente necesita ser tratada por la Palabra de Dios. El corazón necesita aprender a discernir lo que viene del miedo y lo que nace de la confianza en Cristo.
Esto no significa vivir lejos de la realidad. Significa mirar la realidad sin entregar el corazón a la desesperación. Quien pertenece a Jesús no necesita repetir la misma confusión que domina al mundo. Puede actuar con responsabilidad, pensar con claridad y permanecer firme en Dios.
Hay momentos en que seguir a Cristo parecerá ir en dirección contraria. Tal vez sea más fácil dejarse llevar por la rabia, la prisa, la comparación o el miedo. La Palabra nos llama a una vida guiada por Dios, aun cuando la presión alrededor intenta arrastrar el alma.
Hoy, pídele al Señor una mente renovada. Que Cristo gobierne tus pensamientos, tus reacciones y tus decisiones.
Oración
Señor, renueva nuestra mente por Tu Palabra. Guarda nuestro corazón de la corriente del miedo y enséñanos a caminar con firmeza en Cristo. En el nombre de Jesús, amén.