La nueva alianza en Cristo
La cena nos lleva de nuevo al sacrificio de Jesús y recuerda que nuestra comunión con Dios fue establecida por Su entrega. Al mirar hacia la cruz, el corazón vuelve a la gracia que sostiene la fe.
La cena nos lleva de nuevo al sacrificio de Jesús y recuerda que nuestra comunión con Dios fue establecida por Su entrega. Al mirar hacia la cruz, el corazón vuelve a la gracia que sostiene la fe.
Devocional
En 1 Corintios 11:23-26, Pablo recuerda las palabras de Jesús durante la noche en que fue entregado. El pan señala Su cuerpo ofrecido, y la copa recuerda la sangre derramada en la nueva alianza.
La cena nos lleva a considerar el precio de la reconciliación. Nuestra culpa no fue ignorada. Cristo la llevó sobre Sí y abrió el camino para que viviéramos en comunión con Dios. Esta memoria alcanza a quien se acostumbró al lenguaje de la fe y dejó de percibir la profundidad de la cruz.
También somos llamados a examinar el corazón. Podemos participar de este momento mientras conservamos orgullo o evitamos una reconciliación necesaria. La mesa de Cristo recuerda que todos dependemos de la misma gracia. Nadie se acerca por sus propios méritos.
En Lucas 22:19-20, Jesús pide a Sus discípulos que hagan esto en memoria de Él. Ese recuerdo debe alcanzar la vida. El perdón recibido nos enseña a dejar la dureza y a cuidar nuestra comunión con los hermanos.
Tal vez la rutina ha debilitado tu gratitud por el sacrificio de Jesús. Vuelve tu mirada a la cruz. Recuerda que tu esperanza descansa en la alianza establecida por Cristo y permite que esta verdad alcance tus relaciones.
Oración
Señor Jesús, mantén viva en mí la memoria de Tu sacrificio. Permite que la nueva alianza transforme mi corazón y mi manera de convivir con los demás. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
23 ¶ Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó <I>el</I> pan;
24 y habiendo dado gracias, <I>lo</I> partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
25 Asimismo <I>tomó</I> también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el Nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí.
26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que <I>él</I> venga.
Referencia bíblica
19 Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.
20 Asimismo también <I>tomó y les dio</I> el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso <I>es</I> el Nuevo Testamento en mi sangre, que por vosotros se derrama.