Haz del Señor tu refugio
La seguridad del corazón crece cuando dejamos de buscar a Dios solamente en las crisis y aprendemos a permanecer cerca de Él. El Salmo 91 nos invita a confiar en Su presencia también durante los días comunes.
La seguridad del corazón crece cuando dejamos de buscar a Dios solamente en las crisis y aprendemos a permanecer cerca de Él. El Salmo 91 nos invita a confiar en Su presencia también durante los días comunes.
Devocional
El Salmo 91:1-2 habla de quien habita al abrigo del Altísimo y descansa bajo la sombra del Omnipotente. Habitar implica permanecer. Esta palabra alcanza nuestra tendencia a buscar a Dios solamente cuando la vida se sale de nuestro control.
Mientras todo parece manejable, podemos confiar demasiado en nuestra propia capacidad. Hacemos planes tratando de anticipar lo que puede suceder y mantener la vida bajo control. Cuando llega algo inesperado, descubrimos lo frágil que era parte de nuestra seguridad.
Hacer del Señor nuestro refugio comienza antes de la crisis. Ocurre cuando llevamos a Su presencia aquello que nos preocupa y permitimos que Su Palabra influya en nuestras decisiones. Poco a poco aprendemos que permanecer cerca de Dios cambia la manera de cargar con lo que todavía no podemos resolver.
El salmista muestra un corazón que sabe dónde permanecer cuando llega el miedo. Hebreos 4:16 nos recuerda que podemos acercarnos a Dios con confianza para recibir misericordia y encontrar gracia. Jesús abrió para nosotros esa cercanía.
Quizás estás intentando sostener algo por tu propia cuenta. Reconócelo delante de Dios. Háblale de lo que temes y permite que tu seguridad deje de depender solamente de lo que puedes controlar.
Oración
Señor, enséñame a hacer de Ti mi refugio también en los días comunes. Cuando intente controlar todo por mi cuenta, lleva mi corazón de nuevo a Tu presencia. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
1 ¶ El que habita en el escondedero del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Dirá al SEÑOR: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, me aseguraré en él.
Referencia bíblica
16 Lleguémonos pues confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna.