En Gálatas 2:20, Pablo afirma que Cristo vive en él y que ahora vive por la fe en el Hijo de Dios, quien lo amó y Se entregó por él. Su historia continúa con sus limitaciones humanas. Cristo ahora orienta su identidad y su manera de vivir.
Esta verdad alcanza nuestra vida interior. Podemos decir que pertenecemos a Jesús y todavía proteger decisiones que sabemos que necesitan ser revisadas. El miedo puede dirigirnos. En otros momentos, el orgullo dificulta pedir perdón o la necesidad de aprobación ocupa demasiado espacio.
Vivir por fe en el Hijo de Dios implica permitir que Cristo llegue a esas áreas. Su Palabra confronta las razones que usamos para conservar nuestra propia voluntad. Con el tiempo, aprendemos a considerar lo que agrada al Señor antes de seguir el impulso del momento.
Filipenses 1:6 recuerda que Dios continúa la obra que comenzó en nosotros. Este recordatorio ayuda cuando encontramos fallas que creíamos haber superado. Algunos cambios toman tiempo y todavía descubrimos resistencia dentro de nosotros. La presencia de Cristo nos llama a seguir disponibles para lo que Él quiere formar.
Tal vez hoy exista un área que todavía intentas gobernar por tu cuenta. Preséntala a Jesús con sinceridad y permite que Su voluntad alcance ese lugar.
Oración
Señor Jesús, muéstrame dónde todavía resisto Tu dirección. Enséñame a vivir por fe y permite que Tu presencia transforme mis decisiones. Continúa Tu obra en mí. En el nombre de Jesús, amén.