En Juan 15:4-5, Jesús dice que debemos permanecer en Él como la rama permanece unida a la vid. Esta imagen muestra algo esencial: nuestra vida espiritual depende de esa unión continua con Cristo.
Podemos conocer la Biblia, recordar experiencias importantes y mantener ciertas costumbres religiosas. Aun así, el corazón puede empezar a secarse cuando dejamos de buscar a Jesús en el presente. Poco a poco, la fe puede quedar reducida a recuerdos y el cansancio comienza a ocupar demasiado espacio.
Permanecer en Cristo requiere cercanía real. Su Palabra corrige pensamientos que se alejaron de la verdad. En la oración llevamos delante de Él lo que pesa dentro de nosotros. Cuando obedecemos lo que ya comprendemos, permitimos que esa comunión alcance nuestra vida diaria.
El fruto no necesita ser producido por la presión de parecer espiritual. Gálatas 5:22-23 muestra que nace de la obra del Espíritu. El amor y el dominio propio empiezan a aparecer mientras seguimos unidos a Cristo.
Tal vez estás intentando producir por tu cuenta algo que solo puede nacer de esa comunión. Vuelve a Jesús con sinceridad. Permanece cerca de Él hoy y permite que Su vida alcance lo que se ha cansado dentro de ti.
Oración
Señor Jesús, mantén mi corazón unido a Ti. Cuando intente vivir solamente con mis propias fuerzas, llévame de nuevo a Tu presencia y produce en mí el fruto de Tu Espíritu. En el nombre de Jesús, amén.