Sé fiel con lo que Dios puso en tus manos
La fidelidad comienza en la manera como cuidamos lo que Dios ya nos ha confiado. Las responsabilidades de cada día también revelan nuestras decisiones y la disposición de nuestro corazón delante del Señor.
La fidelidad comienza en la manera como cuidamos lo que Dios ya nos ha confiado. Las responsabilidades de cada día también revelan nuestras decisiones y la disposición de nuestro corazón delante del Señor.
Devocional
Mateo 25:14-23 presenta a unos siervos que recibieron diferentes recursos y tuvieron que responder por la manera en que los administraron. Al reconocer al siervo fiel, el señor de la parábola destacó su actitud frente a lo poco que había recibido.
Esta palabra toca una inquietud frecuente. A veces esperamos una tarea más grande para demostrar nuestro valor y dejamos de cuidar lo que ya forma parte de nuestra vida. El trabajo, la familia, los compromisos y los recursos que tenemos también están bajo nuestra responsabilidad delante de Dios.
La fidelidad aparece cuando cumplimos una palabra aunque nadie nos felicite, cuando trabajamos con honestidad y administramos con cuidado lo que recibimos. También se muestra en la paciencia con alguien cercano y en la disposición de hacer bien una tarea sencilla.
El tamaño de una responsabilidad no determina su importancia delante de Dios. Lo que tienes hoy puede estar formando tu corazón para lo que vendrá. Examina tu vida con sinceridad. Tal vez estás esperando una oportunidad mayor mientras Dios observa cómo cuidas la oportunidad presente.
Oración
Señor, ayúdame a cuidar con responsabilidad lo que has puesto en mis manos. Enséñame a ser fiel en las tareas de cada día, aunque nadie lo note. En el nombre de Jesús, amén.
Referencia bíblica
14 ¶ Porque <I>es</I> como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
15 Y a éste dio cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno; a cada uno conforme a su facultad; y luego se fue lejos.
16 Y partido él, el que había recibido cinco talentos granjeó con ellos, e hizo otros cinco talentos.
17 Asimismo el que <I>había recibido</I> dos, ganó también él otros dos.
18 Mas el que había recibido uno, fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
19 Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, e hizo cuentas con ellos.
20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos que he ganado sobre ellos.
21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
22 Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos <I>que</I> he ganado sobre ellos.
23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.