28 de septiembre de 2026•1 Pedro 2:1-3

Desea lo que alimenta tu fe. El alimento que hace crecer

Quien ya ha experimentado la bondad del Señor necesita seguir alimentándose de la Palabra. La fe madura cuando permitimos que Dios corrija nuestros deseos, trate aquello que impide nuestro crecimiento y forme nuestra vida por medio del evangelio.

Devocional

En 1 Pedro 2:1-3, Pedro escribe a personas que habían conocido la gracia de Dios y todavía necesitaban crecer. Antes de hablar del alimento espiritual, menciona actitudes que debían abandonar. La nueva vida alcanza la manera en que tratamos a los demás y aquello que dejamos permanecer en el corazón.

Después, Pedro usa la imagen de un niño que desea la leche. El deseo revela una necesidad. Quien está vivo necesita alimentarse.

La fe también puede debilitarse cuando dejamos de buscar aquello que la sostiene. Podemos continuar participando en actividades religiosas y pasar días sin dar espacio a la Palabra para confrontar nuestros pensamientos, ordenar nuestros deseos y llevarnos otra vez a Cristo.

Pedro recuerda que sus lectores ya habían probado la bondad del Señor. Esa experiencia no debía quedar en el pasado. La bondad de Dios despierta hambre por Su presencia y disposición para aprender.

Tal vez percibes que tu fe está cansada o que algunas áreas de tu vida dejaron de madurar. Lleva eso a la Palabra con honestidad. Dios sigue formando a quienes se acercan a Él con un deseo sincero de crecer.

Oración

Señor, crea en mí deseo por Tu Palabra. Alimenta mi fe, corrige lo que necesita ser tratado y ayúdame a madurar mientras camino contigo. En el nombre de Jesús, amén.

Referencia bíblica

1 Pedro 2:1-3

Sagradas

Leer capítulo completo

1 ¶ Habiendo pues dejado toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas <I>las</I> murmuraciones,

2 desead, como niños recién nacidos, la leche racional, y <I>que es</I> sin engaño, para que por ella crezcáis en salud,

3 si empero habéis gustado que el Señor es benigno;