Gratitud en todo tiempo, agradece también en el tiempo difícil
La gratitud madura cuando reconocemos el cuidado de Dios especialmente en los días difíciles.
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Devocionales publicados en Mayo de 2026.
La gratitud madura cuando reconocemos el cuidado de Dios especialmente en los días difíciles.
La paz que Jesús da alcanza el corazón cansado y enseña al alma a descansar en Dios.
La vida con Dios necesita la dirección del Espíritu Santo, porque el corazón no siempre reconoce solo el camino que debe seguir.
Quien pertenece a Cristo puede enfrentar luchas, pero no tiene que vivir dominado por el miedo al mal.
Dios conoce nuestra vida por completo y nos llama a acercarnos por el amor que mostró en Cristo.
En Cristo, el corazón encuentra pertenencia delante de Dios y deja de buscar valor en la mirada de los demás.
La nueva vida que viene de Dios empieza en el corazón y nos lleva a recibir a Jesús con una fe verdadera.
La gracia de Dios nos recuerda que la vida tiene sentido cuando el corazón aprende a vivir para Él en lo cotidiano.
El Espíritu Santo guía el corazón hacia la verdad de Cristo y nos ayuda a caminar con Dios en la vida diaria.
Cuando Jesús ocupa el centro, la fe deja de girar alrededor de discusiones y el corazón encuentra dirección en Dios.
La gracia de Dios alcanza el corazón antes de cualquier mérito y nos llama a vivir como hijos recibidos en Cristo.
La adoración nace cuando el corazón recuerda quién es Dios, aun en los días en que la vida pesa.
Cuando el corazón se queda atrapado en el ruido del mundo, la paz se debilita. Cristo nos llama a volver los pensamientos hacia Dios.
Quien ha sido alcanzado por Cristo aprende a vivir delante de Dios con más verdad en el corazón y en las decisiones de cada día.
Conocer a Jesús transforma la manera en que vemos a Dios y revela lo que todavía hay en el corazón.
La vida que viene de Dios llega al corazón de una manera que ningún esfuerzo humano puede producir.
Recibir a Jesús es confiar en Él con sinceridad y permitir que la vida sea guiada por la verdad de Dios.
Jesús revela a Dios al corazón y nos ayuda a ver la vida desde la verdad que viene de Él.
Jesús llama al corazón cansado a acercarse a Él, porque el verdadero descanso nace de confiar en Su presencia.
La presencia del Espíritu Santo nos llama a vivir delante de Dios con más conciencia, sinceridad y entrega.
El amor de Dios permanece firme aun cuando la vida se vuelve difícil. El amor de Cristo permanece con los hijos de Dios, aun en los momentos de dolor, temor y dificultad.
El peligro empieza cuando el dinero ocupa en el corazón el lugar que pertenece a Dios.
Aun en los días difíciles, Dios permanece cerca y sostiene el corazón cansado.
El testimonio más fuerte nace de una vida transformada por la luz de Cristo.
El fruto espiritual crece en el corazón que permanece fiel delante de Dios.
La fe en Cristo también se revela en la forma en que seguimos amando cuando eso requiere renuncia.
La fe en Cristo nos llama a vivir como parte de un solo cuerpo delante de Dios.
Hay discursos con apariencia espiritual que pueden apartar el corazón de la verdad de Dios.
La oración nace de una relación sincera con Dios y es sostenida por el cuidado del Espíritu Santo.
La fe necesita ser cuidada en la presencia de Dios, con Su Palabra, oración y una vida cerca de Él.
En tiempos de confusión, Judas llama a quienes siguen a Jesús a cuidar la fe y permanecer en el amor de Dios.